Se cuenta que hace unos 20 años, una norteamericana de origen judío trajo en su maleta una llave de una casa de Toledo.
Había pertenecido a su familia desde la expulsión en época de los Reyes Católicos hace mas de 500 años. Metió la llave en la puerta, y la puerta se abrió.
Si la historia no es verdadera, debería serlo, en si misma resume muy bien lo que es esta ciudad.
Toledo ha visto pasar el tiempo adaptándose a sus ocupantes romanos, visigodos, árabes y judíos. Y hoy, rodeada por el Tajo, con sus calles en pendiente y su casco antiguo elevado sobre una roca, deslumbra por su belleza.
¿Sabías que …
… desde hace un año Toledo tiene la mejor panorámica nocturna del mundo?
Conocida como La Ciudad de las Tres Culturas por ser un ejemplo desde tiempos inmemoriales de la convivencia entre distintas religiones, es una auténtica delicia visual. Cristianos, musulmanes y judíos vivieron en completa armonía.
Aquí os dejamos una lista con algunos puntos de interés:
Puertas de Toledo:
Para conocer la historia de la ciudad es imprescindible hacer un recorrido por sus puertas. Flanqueada por una muralla árabe, la puerta de Bisagra es el paso al Toledo monumental e histórico.
Pero no es la única, la ciudad cuenta con otras puertas de acceso, entre las que están la del Sol, Alfonso VI, Cambrón, la de Alcántara, la de Valmardon… desde ellas podrás contemplar también la muralla que hicieron de la ciudad un sitio inexpugnable durante muchos años.
Catedral de Santa María:
Con su imponente campanario de más de 9 metros, todos los caminos parecen conducir a ella.
De estilo gótico y piedra blanca, comenzó a construirse en el siglo XIII.
Si tienes tiempo, no dejes de recorrerla por dentro y disfrutar en la sacristía del “Prado Toledano” con obras del Greco, Tiziano, Goya, Caravaggio…. un placer para los sentidos.
Mezquita del Cristo de la Luz:
Cuenta la leyenda…
que cuando Alfonso VI entro en la ciudad una vez conquistada, su caballo se arrodilló en una piedra blanca en la entrada este templo y encontraron, al excavar, un crucifijo alumbrado por una vela que enterraron los cristianos 3 siglos antes, durante la conquista árabe..
El pasado religioso y plural ha marcado a Toledo con un carácter único. Cada uno de los espacios en que se divide este templo son un reflejo tanto del esplendor califal como de la perfecta combinación de diferentes culturas.
Construido en el año 999, es el monumento en pie más antiguo de la ciudad.
Para transformar esta pequeña mezquita en iglesia se le añadió un ábside de estilo románico y arcos de herradura, tomados del arte musulmán. En el interior, el Cristo crucificado está rodeado de inscripciones árabes. Desde sus jardines puedes ver tres puertas de la ciudad: la del Sol, la de la Bisagra y la de Alfonso VI..
Sinagoga de Santa María la Blanca:
Situada en el barrio judío, fue la sinagoga mayor de Toledo y hoy es uno de los iconos de la ciudad.
Construida a finales del siglo XIII, fue convertida en iglesia y luego en museo. Sus columnas blancas son un símbolo de identidad del vínculo de los judíos con esta ciudad..
Plaza de Zocodover:
En el casco histórico se encuentra esta plaza, que es la principal de la ciudad y punto de encuentro de toledanos y turistas a cualquier hora del día y la noche.
Sus orígenes se remontan a la época musulmana cuando aquí se celebraba un mercado de ganado, y de ahí viene su nombre.
En el siglo XVIII un incendio destruyó completamente la plaza, lo que derivó en un proyecto de plaza rectangular porticada a imagen de las plazas mayores de Salamanca y Madrid.
El Alcazar:
Esta imponente fortaleza árabe, que fue convertida en residencia en tiempos del emperador Carlos V, domina toda la ciudad desde lo alto de la colina.
Testigo de numerosos enfrentamientos militares a lo largo de los siglos, hoy alberga el Museo del Ejército y la Biblioteca de Castilla-La Mancha. Y sobre todo, regala unas vistas increíbles de los tejados de la ciudad vieja y de su catedral.
Monasterio de San Juan de los Reyes:
Se encuentra a pocos metros de la Puerta del Cambrón y del Puente de San Martín, en plena Judería de Toledo. Construido por los Reyes Católicos para conmemorar la Batalla de Toro, en 1476, era también el lugar en el que los monarcas planearon ser enterrados.
Es un maravilloso ejemplo del gótico isabelino, pero lo más impactante y bello es su claustro, un verdadero tesoro.
¿Te has fijado en las cadenas que cuelgan de sus paredes? Se cuenta que las trajeron los cristianos liberados en la conquista de Granada.
Iglesia de Santo Tomé:
No puedes pasar por Toledo sin admirar una de las grandes obras de El Greco: el Entierro del Conde de Orgaz.
Para ello tienes que acercárte hasta la Iglesia de Santo Tomé, construida sobre una antigua mezquita, el alminar se transformó en un campanario de estilo mudéjar de gran belleza.
Pero es este cuadro de casi cinco metros de altura, el que ha convertido a esta iglesia en la más visitada de Toledo. Y es que una joya del arte como esta hay que verla al menos una vez en la vida.
La noche toledana:
Disfrutarla de noche es otra de las atracciones turísticas y no está exenta de misterio.
Las calles estrechas del casco histórico te conducirán por un recorrido a través del tiempo.
Descubrirás que Toledo, con las callejuelas en penumbra y los principales monumentos iluminados, se convierte en la ciudad más bella y mágica del mundo.